El desarrollo de extractos vegetales vive una era de innovación sin precedentes, impulsada por la demanda de soluciones naturales en sectores como la farmacéutica, la cosmética y la nutrición. La investigación actual trasciende la simple extracción, enfocándose en técnicas avanzadas como la extracción con fluidos supercríticos o los ultrasonidos, que preservan mejor los compuestos bioactivos. Esto permite estandarizar principios activos con mayor precisión, garantizando eficacia y seguridad. Ejemplos notables incluyen extractos de cúrcuma con alta biodisponibilidad de curcumina o estandarizados de ginkgo biloba para aplicaciones cognitivas. El reto futuro reside en validar científicamente sus beneficios y optimizar la sostenibilidad de los procesos productivos.